Ya tocaba romper con lo tradicional otra vez, por lo que el siguiente en arriesgarse ha sido Rick Owens a través de vestidos asimétricos y velos que recuerdan a los usados por las monjas. La cromática varía sólo del negro al gris y destacan unas botas blandas y anchas. Esta colección se mantiene constante durante todo el desfile, siendo ésto lo que se repite una y otra vez. Quizás puede ser este el fallo, la originalidad eclipsada por la monotonía.







hay que ver más allá ,artistico buena puesta en escena
si un buen verso se repite en el poema !!!