¡Por fín vemos color en París! Es estupendo que los diseñadores tengan en cuenta que los colores de invierno deben estar en las colecciones de invierno, pero ¿por qué son tan pocos los que han decidido darle un toque de color a su colección? Incluir color en una propuesta no significa que todas las prendas deban ser de colores llamativos y hacer una combinación excesiva que recuerde a la primavera, pero ¿por qué no hacer un guiño a estas estaciones? ¿Por qué no romper la monotonía del triste negro con algún color vivo? La verdad es que puede hacerse, tan sólo con un pequeño punto de color y la tristeza del invierno… Desaparece.
Hermès ha apostado por colores vivos: amarillo chillón y rojo. Creo que ha sabido incluir de una forma magnífica estos dos colores en una colección hivernal, combinando bien sin olvidar que el protagonista debe ser el negro. Como colores típicamente hivernales tamibién hemos encontrado algo de gris y de azul.
Por otra parte, además del colorido, creo que es una colección muy interesante y perfectamente ponible, donde la elegancia nunca se ha dejado al margen y la sencillez se convierte en el mejor arma para esta colección.
¿Qué os parece?