La propuesta de Adam Kimmel no me ha convencido demasiado. Empezando porque su colección se ha visto en maniquíes y siguiendo con que no aparece nada que considere llamativo, espectacular, elegante ni nada en particular. Sin embargo, para gustos colores y nada mejor que si juzgáis vosotros mismos.
Hemos visto una colección donde las bufandas tienen bastante protagonismo pero que no destacan por nada en particular. Las chaquetas, se llevan justas de mangas y los pantalones más bien altos. El chaqué se mezcla con zapatos tipo náuticos. Y encontramos unas botas con aire muy aventurero.
Personalmente, creo que la colección ha perdido un poco de encanto al mostrarse sin modelos. Quizás, esta característica es lo que le da viveza a una propuesta, la hace real, menos rígida, le aporta personalidad y hace ver que realmente resalta atributos de una persona. ¿No creéis?





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