El negro y el cuello alto son características comunes de la propuesta de Jil Sander con la de Costume National para el próximo invierno, pero por suerte, encontramos diferencias. Jil Sander le ha dado más protagonismo al tono gris y el carácter minimalista del que ha dotado sus prendas le ha dado un toque de distinción. Para fomentar todavía más esa originalidad, el diseñador ha optado por jugar también con los degradados en cuanto a la cromática, tiñendo de personalidad ese minimalismo que sin duda se convierte en el alma de esta colección.
Los jerséis de mangas bombachas han ofrecido contraste entre más chaquetas y gabardinas degradadas, que se han convertido en el símbolo de esta colección.













Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.