La elegancia es el principal atributo de la colección primavera-verano 2010 que Miguel Palacio ha presentado en esta edición de Cibeles Madrid Fashion Week.

No esperéis prendas extremadamente frescas de esta firma, ya que sus propuestas son más bien abrigadas gracias a los conjuntos de falda y chaqueta de manga larga. Esto, junto con la monocromía, nos ancla al invierno inevitablemente, algo forzado además por los colores oscuros.

Los detalles pasa por los lazos y unos escotes muy sutiles que pasan desapercibidos. Junto a ellos, encontramos vestidos ajustados a las caderas, muy femeninos. Los fruncidos y las capas vaporosas rompen la monotonía de vestidos de noche y camisas.

La cromática, como hemos dicho, es un tanto inadaptada a la época veraniega, debido a que el diseñador hace un gran uso del negro, acompañándolo del azul océano y el verde oliva. Para romper un poco el hielo, la firma se apoya con el color fucsia.
