Kim Kardashian siempre nos llama la atención con sus taconazos y sus ‘looks’ femeninos. Esa es la conclusión que podemos sacar de sus actuaciones y salidas durante este año 2010, y el evento de Charmin en la ciudad neoyorquina no ha sido una excepción. El vestido que podemos ver en esta fotografía está diseñado por David Meister, y viene acompañado por unos stilettos negros con tacón y unas pulseras doradas. Una combinación gris-dorado impresionante.
El escote cuadrado y los pliegues en el bajo de la falda son los detalles por excelencia de este diseño. Apuesta al máximo por la feminidad al ajustarse perfectamente a la cintura, y sin embargo opta también por la formalidad al terminar justo por debajo de las rodillas.
Los pendientes, a juego con las pulseras. Un ‘look’ gris, dorado y negro que ha resaltado un cabello impresionantemente largo y oscuro. Y una sonrisa radiante, la misma con la que nos tiene acostumbradas la celebrity.
El único color vivo por el que ha apostado Kardashian ha sido el rojo pasión, oculto en la suela de su calzado.
Un ‘look’ de lo más acertado, sobrio pero sin dejar de apostar por el estilo ‘chic’ que caracteriza a la actriz.
