La Semana de la Moda de París ha abierto las puertas al glamour de la próxima primavera-verano 2009. En esta ocasión, el encargado de inaugurar el evento fue Gareth Pugh, diseñador inglés muy atrevido y experimental con un estilo que podría definirse de neo-gótico.
De esta manera, este inglés nos hace volver a la época de Isabel I, con golas y otros elementos medievales pero cargada de futurismo.
La cromática se mueve entre el blanco y el negro, acompañada de pantalones slim y vestidos tubo de cortes láser que dejan paso a un blanco algo más roto y a espaldas de negro. Después llegaron los vestidos con cortes pixelados y completamente radicales con respecto a lo visto anteriormente en el desfile para dejar una sensación de una colección tan creativa como impactante y coherente propia de un diseñador de dilatada trayectoria.










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