Después de Just Cavalli llegó el momento de otra firma muy esperada en Milan Fashion Week, la de Emporio Armani, que muy en su línea, presentó una colección primavera-verano 2010 muy correcta, formal, llena de estilo, de siluetas femeninas -sobre todo a la hora de destacar la cintura a través de americanas- y una cromática que se mueve entre el gris y el blanco junto con algún discreto estampado sobre este mismo color.


La colección mantien la misma paleta cromática a lo largo de todo el desfile mientras las prendas evolucionan manteniendo un estilo más bien clásico. Se introducen en el desfile discretas rayas, pantalones pitillo oversize de tejidos satinados y camisetas de manga extremadamente corta. También las faldas serán clave en esta colección, por la rodilla y también de aspecto más bien clásico. Destacaría un conjunto de bermudas del mismo tejido satinado, junto con una capelina y top muy minimalistas.

Poco a poco, la colección se alarga, encontramos pantalones largos con americanas más anchas o finos suéters de botones que se combinan con vistosos collares, no en cuanto a cromática, pero sí en cuanto a tampaño. Siempre, como complementos, bolsos de tamaño medio blandos, que se arrugan por su propio peso.

Poco a poco llegan las propuestas más nocturnas, cubriendo las piernas y disminuyendo el tamaño de los bolsos, aunque no nos podemos dejar llevar por estos detalles, porque la colección sigue y sigue y no para de mostrarnos propuestas variadas tanto para el día pero para la noche pero con un concepto común: elegancia desbordada.




Finalmente, llega la moda más playera, con shorts, mini faldas y tops palabra de honor o cuellos halter.

