La propuesta de Christian Lacroix es realmente variada, llena de florales en 3D y de lunares, tops, rayas… Todo ello también hace de esta una colección recargada y excesiva, pero para darnos cuenta de hasta dónde llega todo esto, vamos a hacer un análisis más exhaustivo.
Este diseñador francés ha pensado en estirar y drapear las prendas, de manera que acaba deformando sus dibujos y creando prendas abstractas. De esta manera, los vestidos a la altura de la rodilla que parecen haber sido cortados mediante un patrón básico, acaban llevando añadidos faldones, ruffles y volantes metalizados y además, cortes asimétricos. También encontramos fajines elásticos con lazos y sutiles aplicaciones de encaje. El broderie y el hilo de oro le dan un aire sofisticado a esta colección, extendiéndolos también sobre pantalones slim negros para conseguir espectaculares combinaciones de color.
Dobles chalecos se superponen de color blanco y crema con alternancia de jaretas de diferentes tamaños. Los complementos no se quedan atrás en la esencia de esta colección, por lo que vemos grandes brazalates y colgantes de esqueleto animal que cubren los tops. En calzado vemos sandalias negras con lazos a tiras de seda y tacón medio.
Lacroix, es uno de mis favoritos, ya se que es muy recargado, pero sus vestidos son pequeñas obras de arte, me han encantado las sandalias con la cruz como colgante.
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