La Semana de la Moda de París ha acogido también la colección de la firma Celine, quien ha presentado una propuesta de prêt-à-porter para primavera-verano 2009 a cargo -y por última vez- de la diseñadora croata Ivana Omazic. La inspiración que recoge todo el desfile es muy étnica, lo que ha servido de base para crear vestidos de punto blanco con cinturas muy marcadas o camiseros con pinceladas de color negro, violeta u ocre. Destacan por su originalidad las faldas pintadas a mano así como los increibles difuminados que dan sofisticación a los minivestidos.
Para restarle importancia a la frecuencia de aparición de blanco y negro, llegan los tonos azules, grises, rojos, violetas y amarillos; todos ellos recogidos en diseños delicados combinados con collares de gran tamaño, abrigos y cazadoras de piel de serpiente.


