La principal propuesta de Ann Demeulemeester son los pantalones tobilleros combinados con cuerpos vaporosos con volantes y anudados. De esta manera, la diseñadora crea una colección con aire “zen”, acompañada de telas vaporosas y drapeados con asimetría. En color, el blanco y el negro dejan paso tímidamente a un rojo intenso.
El rojo se combina con tonos beige para resaltar su exuberancia. Asimismo, esto no significa una renuncia a los drapeados utilizados con frecuencia con el color blanco.
Pero el negro ha sido el color que más han compartido mujeres y hombres en este desfile, junto con las sandalias romanas para ambos, aunque más descalzadas para los hombres. Por primera vez en los desfiles de primavera-verano 2009 vemos esta nueva moda en calzado adaptada al género masculino.










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