
Angel Schlesser sigue tan sutil como siempre, apostando por el binomio blanco y negro para primavera-verano 2010, aunque también veremos color en su desfile.

Los hombros quedan destacados y los cortes se ajustan más a las caderas. Los vestidos incluyen también volumen pero conseguido gracias a los pliegues y los fruncidos. Como detalle, encontramos plumas que aportan sofisticación a algunos looks.


En cuanto a los tejidos, se consigue un buen trabajo gracias a la mezcla de estos. Las sedas se mezclan con muselinas y rem para confeccionar trajes que llegan hasta los tobillos. El blanco y neegro se rompe al final con gamas de gris o camel y con la discreta presencia de colores más fuertes como el fucsia, el amarillo o el azul.


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