El barroquismo de Christian Lacroix parece que sigue gustando tras 22 años dedicado a la moda y reinventando, año tras años, una forma de trabajar que le caracteriza. A través de colores como el azul glaciar, el gold o el amarillo, ha tenido faldas globo y vestidos túnica con estampados arty. Todo ello, nos he hecho volver a la Belle Époque.
Sus vestidos tan recargados y su excelencia al usar sus recursos preferidos, convierten estas prendas en auténticas joyas. Así vemos a una mujer vestida de joyas, luciendo desde maxibrazalates, tocados, veladuras, pedrería y muchos otros recursos más que hacen su aportación a este laborioso resultado.
También hemos visto trajes pantalón de terciopelo junto con chaquetas de inspiración militar, toreras en pico y vestidos de topos y corte asimétrico.













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