
Ágatha Ruiz de la Prada abrió la segunda jornada de la Cibeles con una colección primavera-verano 2010, como siempre, llena de optimismo y colorido, una nota de frescor para la Cibeles Madrid Fashion Week que nunca viene mal.
Para esa temporada, la diseñadora ha incluido en su desfile colas hasta el infinito, camisetas que marcan angulosas espaldas y muchas rayas y lunares.
Pero también nos han encantado los detalles, como los corazones en los bolsillos o para definir volantes. Como siempre, lo que más protagonismo tiene es el colorido, una gama de arco iris que le da vida a su colección y nos sigue recordando la filosofía de la marca.